El nido Corredora Boutique | Factor Fieltro
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Factor Fieltro

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Colombiana de nacimiento, Andrea lleva 30 años en Chile y su pasión por el textil, por crear con las manos y por la docencia la llevaron a enseñar su técnica del fieltro a artesanas del sur del país.

A lo largo de los años Andrea Borrero ha tenido distintos talleres, pero hoy por hoy su taller es su hogar, “el living de mi casa, que desarmo y lo desarmo”. El nombre de su taller es Factor Fieltro y se puede ver sus obras en su página en Facebook. Prefiere trabajar ahí, en su hogar, el cual tiene un ambiente perfectamente tranquilo y armonioso, el cual parece desencajar totalmente con lo que es la ciudad de Santiago. En medio de calles urbanizadas con mucho tránsito de vehículos y ruidos de todo tipo, hay un portón que da a un condominio donde se encuentra la casa de Andrea.

Un sendero de tierra rodeado de árboles y arbustos a sus dos costados va dando paso a cada casa que ahí se encuentra. La acogida de Andrea es muy especial; una puerta de madera da a la entrada al patio delantero, que tiene un camino de troncos enterrados en el pasto hasta llegar su terraza. En ningún momento te imaginas que estás en la ciudad porque el aire liviano y las energías te trasladan hasta un campo sereno.

Así mismo es Andrea: serena. Con tranquilidad en el movimiento de sus manos explica que para ella lo más importante es el trabajo en sí, el momento en que está creando, más que el negocio. En algún momento tuvo una tienda que se llamó El arca de los sueños, pero no paso mucho tiempo para darse cuenta que lo administrativo no era lo suyo, sino el arte simplemente.

 

Andrea es colombiana de nacimiento pero vive hace 30 años en Chile. Se vino a  los 18 años enamorada de un chileno, con el que se casó y tuvo tres hijos. Al llegar al país partió estudiando pedagogía en danza en la Universidad de Chile y terminó sus estudios en el Instituto Santa Elvira.

Sin embargo, no siguió en el camino de la danza. A pesar de esto, cuenta que el arte siempre estuvo a su alrededor y que la forma de desarrollarlo fue autodidacta, utilizando sus manos, especialmente en materia textil.

Ella estima que lleva unos diez años trabajando en fieltro. Éste es un textil que tiene como peculiar característica que no se debe tejer para fabricarlo, lo que se hace es adherir con vapor y a presión las capas de lana. El fieltro, además, se puede modelar por lo que la creación de accesorios es infinita, pasando desde peluches, cojines, lámparas, carteras y sombreros, llegando a adornos para la casa, aros para las mujeres, collares y hasta anillos.

En fieltro ha experimentado mucho y es lo que más le gusta hacer, especialmente figuras y su especialidad son lo que ella llama refugio. “Son como una figura con volumen que contiene mundos distintos”, los cuales además están iluminados tenuemente lo que los hace ideales para las piezas de los niños en las que deja la sensación de seguridad y tranquilidad.

La forma que toman estos refugios son de vientres, lágrimas o cónicas y en su interior Andrea crea estos pequeños mundos iluminados.

“Un refugio es eso, donde uno se siente calientito, cómodo, feliz, completo, y eso es más bien algo cerrado que lo contiene uno donde puedes sentirte a gusto”. Es por esto que prefiere que sean personalizados y jamás uno será igual al otro.

Pero el fieltro no es lo único que hace ni mucho menos lo único que la apasiona, la docencia le encanta, el dar clases a personas interesadas en conocer y aprender le encanta, y lo demuestra día a día. Además de hacer clases en dos colegios, hace unos años Andrea se dio cuenta que en el sur del país muchas de las personas que trabajan con la lana de las ovejas botan o quemaban gran parte de este producto porque no servía para hilarla o tejerla.

Comenzó a buscar a artesanas de distintas zonas en el sur del país, que trabajaran la lana de oveja y les ofreció su ayuda para capacitarlas en fieltro, así ellas podrían aprovechar al máximo este recurso que reforzaría su negocio. Trabajó en estos proyectos de clases en Puerto Aysén como también la comuna de Vilcún en la región de la Araucanía y especialmente en la región del Biobío, en lugares como Santa Juana, Yumbel y Hualqui.

Estos proyectos se hicieron con el apoyo de cada municipalidad de los lugares visitados por Andrea y tuvieron tan buena acogida que hoy se encuentra organizando un evento que reunirá a sus alumnas junto a artesanas de todo el país, de Arica a Punta Arenas, para mostrar sus trabajo a las personas. Este lleva el nombre de El Festival de la Lana, que se realizará a mediados de octubre.

A pesar de todos estos proyectos y trabajos, sigue trabajando en fieltro a medida que le van pidiendo diferentes cosas. Además de sus refugios, Andrea crea prácticamente de todo; cojines, adornos, figuras, muñecas, lo que sea que te puedas imaginar

factorfieltro@gmail.com
+56992995505

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